Reseña de Daniel Rosso Lobo.

“Cada historia es un desnudo integral para contar el otro lado de la adopción, la parte que no aparece en los textos científicos que solemos leer los profesionales. Nos invita a los profesionales a estar a la altura de la autenticidad y la honestidad. A convertirnos en escuderos de viaje, para llevar las armas, en escuchadores de relatos para ayudar a organizar batallas a la que los padres se enfrentan cuando aparece la arpía que teje la espera, el ogro del racismo, la intrusión de las familias bienintencionadas, el fantasma de «la otra» o el laberinto del minotauro de los juzgados”

Daniel Rosso Lobo. Psicólogo del Servicio Postadopción de la Junta de Andalucía

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Reseña de José Manuel Morell Parera

Nos relatan, desde la experiencia emocional, con un gran sentido crítico y en primera persona, desde el descubrimiento inicial de su motivación por adoptar, ilusiones, miedos y anhelos de las familias, pasando por las vicisitudes técnicas y legales, dudas educativas, sospechas, conflictos de lealtades entre lo que debería ser y la realidad presente y, lo mejor, un abanico de reflexiones y propuestas de cómo apoyar a los niños y jóvenes adoptados y un sinfín de pautas para salir airosos en momentos difíciles y vivir con plenitud las crisis

José Manuel Morell Parera. Psicólogo, director de la Escuela Nacional de Formación de Aldeas Infantiles SOS España

Reseña de Mª Ángeles Prieto

“Ser conscientes de que no estamos solas, de que otras familias han pasado por lo mismo, de que tus miedos, tus preocupaciones, tus dudas y tus inseguras certezas las han sentido otras madres y padres es un regalo que nos hace Mariposas en el corazón. Y eso tiene un valor inestimable: el valor de la empatía, del testimonio de un igual, de personas como tú, cuyas historias, diferentes y sin embargo cercanas, nos ayudan en nuestra propia aventura. Estoy convencida de que Mariposas en el corazón va a ser un regalo para las Administraciones relacionadas con la adopción.” (Extracto del prólogo de Mángeles Prieto para el libro “Mariposas en el corazón”)

Mª Ángeles Prieto. Profesora de la Escuela de Salud Pública Directora de la Escuela de Familias Adoptivas.

Reseña Concepcion Vázquez Martínez. Psicóloga y psicoterapeuta.

Mariposas en el corazón…y elefantes en el estómago
“Mariposas en el corazón. La adopción por dentro” de El Hilo Ediciones es el último libro que he leído y del que he tenido la suerte de poder asistir ayer sábado por la tarde a la charla coloquio de su presentación en Valencia, organizada por la Asociación Adopta2. Escrito desde el corazón pero también desde las tripas, recoge de la mano de cinco madres adoptivas emociones, situaciones y un sinfín de anécdotas (algunas graciosas y otras melodramáticas) acerca del proceso de la adopción desde los inicios hasta que culmina con la llegada del tan esperado/a hijo/a.

María Martín Titos, Inmaculada Morales Morillas, Pilar González Moreno, Mercedes Moya Herrero y Loreto Castillo Vallejo. Madres anónimas durante mucho tiempo que han decidido salir a la luz de forma valiente y mostrar no solo su rostro, sino además la cara menos amable de la adopción, esa que acompaña a todas las cosas maravillosas que conlleva la maternidad adoptiva y que muy pocas personas son capaces de decir públicamente.

Como profesional no puedo más que elogiar y agradecer su esfuerzo por compartir su experiencia para contribuir a la sensibilización de la sociedad entera (profesionales, padres y madres adoptivos o no) sobre todo lo que envuelve, por dentro y por fuera la adopción. Como madre admiro su valentía, sus ganas de luchar, su arrojo ante dificultades vividas antes, durante y después de la asignación de su/s pequeño/os.

Ayer disfruté escuchándolas (mando desde aquí un abrazo a Inmaculada que no pudo estar en Valencia). Si tuviera que resumir con una frase lo escuchado ayer y lo leído en su libro seria “el encuentro de las diferencias en adopción”. El cómo, partiendo de diferentes realidades, cada una de ellas comparten en sus historias la sinceridad, la paciencia, la esperanza, el miedo, la angustia, la fortaleza…y sobre todo, el sentido, la percepción convertida en certeza de que por muchos avatares mereció la pena adoptar.

No es fácil hablar desde dentro de forma sincera siendo madre adoptiva y que no suenen mal algunas expresiones. La ambivalencia emocional que conlleva la adopción puede ser mal interpretada, y eso, cuando se ha sido objeto continuado de evaluación de la idoneidad, puede llevar a no poder darse licencia para expresar abiertamente lo que se siente. Que en muchas ocasiones no es más que las mismas emociones que surgen en la marentalidad biológica pero que en su caso se pueden dar de forma apelotonada e incluso magnificada por las situaciones y vivencias que tienen lugar en la adopción.

Abrir la puerta a la emoción puede conllevar la entrada de un huracán de críticas e incomprensión difíciles de tolerar. Pero ellas lo han sabido hacer de forma magistral, tanto en el libro como en la charla coloquio de ayer. Desde la normalidad, sin adornos, sin justificaciones, hablan de los problemas que la escuela de hoy presenta para la integración (y lo que es peor, la comprensión) de los niños y niñas adoptados que se incorporan al sistema educativo español. Y no me refiero a la comprensión de su idioma porque vengan de otro país, sino a la comprensión de las particularidades que su condición de adoptados/as va a conllevar. También hablan sobre el racismo, las repercusiones en los padres adoptivos a nivel de pareja, la necesidad de integrar y aceptar la figura de la madre biológica, las trabas y desencuentros con la parte burocrática, la incomprensión y falta de apoyo de los más cercanos, entre otros.

De ahí que el título de esta entrada sea Mariposas en el corazón… y elefantes en el estómago, porque hay que tener un estómago de hierro para integrar a nivel emocional y físico todo lo que el proceso adoptivo trae consigo. Solo el maravilloso fenómeno de la resiliencia puede explicar cómo resistir y rehacerse continuamente, cómo no sucumbir ante las adversidades propias de la adopción y otras que se pueden sumar, en definitiva, como hacer mantener a salvo de tormentas y huracanes el hilo rojo que une a quienes están predeterminados a estar juntos, unos padres adoptivos y un/a pequeño/a que espera reunirse con ellos. Las autoras lo reflejan muy bien: “no cambio ni un instante de lo vivido, si eso supone no llegar hasta ti”.

El libro recoge numerosas expresiones nacidas desde el corazón, con la pureza que solo brota de quien desea abrirse a los otros no con el ánimo de sentirse reconocidas o elogiadas, sino como un grito interior que busca dar a conocer la parte dura y no menos real de la adopción, la que humaniza el proceso adoptivo sin maquillajes, la emoción a pelo, en toda su gama.

Sin duda es un libro recomendado no solo para futuros padres y madres adoptivos, sino también para profesionales y todos aquellos que tengan contacto directo con niños y niñas adoptados. No para comparecerse de ellos y sus familias, sí para comprenderles, apoyarles y animarles a trabajar juntos en el camino de su adaptación y crecimiento como familia.

Concepcion Vázquez Martínez. Psicóloga Diplomada en Trauma infantil  y psicoterapia sistémica por IFIV.

Resiliencia infantil. Apego, parentalidad y buen trato.

 

Reseña de José Luis Gonzalo Marrodán en su blog Buenos tratos

Recientemente hemos tenido la noticia de la aparición de un libro escrito por madres. Madres adoptivas que nos cuentan sus experiencias. Porque sienten mariposas en el corazónTan genuino e intenso es su sentimiento que ellas han querido que forme parte del título. Aún no he tenido la oportunidad de leerlo, lo tengo ahí, en espera. Prontito caerá en mis manos y gustosamente podré opinar del mismo. Pero desde luego, me atrae mucho acercarme a él. Desde ya os recomiendo que lo hagáis, pues lo que María Martín Titos, coordinadora y autora del libro, nos muestra, a modo de reseña, me lleva, con la fuerza de un imán, a comprarlo:“Durante los años de espera me había preparado para ser madre. Había asistido a infinidad de charlas y talleres, todos impartidos por grandes profesionales, y ahora era muy difícil poner en práctica lo aprendido. Siempre me habían dicho que con mucho amor todo se cura, y amor no era lo que faltaba en mi vida, precisamente… Fueron en esos momentos cuando eché de menos saber que no era la única que pasaba por esta realidad, y que mis sentimientos, temores y necesidades eran compartidas por una gran parte de las familias adoptivas”

“Mariposas en el corazón reúne las experiencias de cinco familias adoptivas, con historias suficientemente distintas entre ellas como para que quien las lea pueda hacerse una idea realista de lo que supone formar una familia por esta vía. Este libro no está sólo dirigido a familias adoptivas o en proceso de adopción sino también a sus familiares, amigos, profesores, psicólogos y otras personas cercanas que estén en contacto de alguna manera con la adopción”

Desde esta preciosa web que han creado, podéis acceder a las presentaciones en vídeo que cada una de las autoras ha hecho, a la mencionada reseña y también a comprarlo.Lo bueno es que se puede adquirir en e-book, así que todas las personas residentes fuera de España pueden hacerse cómodamente con el mismo.También se distribuye en edición impresa.

Desde estas líneas mi más cálida felicitación a las autoras. Un libro escrito por madres, con otra visión que no es la de los profesionales (personalmente, su punto de vista me interesa mucho), y espero nos transmitan sus mariposas desde su corazón al nuestro.

José Luis Gonzalo Marrodán. Psicólogo clínico y psicoterapeuta

Buenos tratos .com

Reseña Daniel Álvarez Santamaría. Presidente de Adopta2.

Adentrarse en las páginas de Mariposas en el Corazón cuando has vivido dos procesos de adopción en China por Pasaje Verde es releer tu propia historia familiar contada por otras personas, casi como si pudieras ver tu propia alma reflejada en un espejo.

Cada relato hace revivir emociones y sensaciones tan intensas que resulta imposible evitar que las lágrimas fluyan, lágrimas que se mezclan con la sensación de tener vivencias compartidas con las autoras y de entender en toda su magnitud el formidable esfuerzo resiliente al que nos vemos abocadas las familias que optamos por esta vía.

De hecho, ahí reside el mayor regalo que nos ofrecen las autoras en este libro: reviven sus propios procesos en primera persona y nos muestran lo que supone adoptar en toda su magnitud y crudeza, con las incertidumbres, los altibajos emocionales -esa famosa “montaña rusa emocional” en la que nos vemos inmersos las familias, en ocasiones durante años-, los fracasos y los éxitos.

Nos presentan de forma magistral una realidad desnuda, sin tapujos ni medias verdades, en la que tienen cabida las dificultades y trabas del proceso, los comentarios -en ocasiones hirientes- que debemos soportar las familias para no enredar aún más un hilo que se antoja ya de por sí con muchos nudos, las crisis que atravesamos durante la eterna espera e incluso después de la asignación… Narran a la perfección cómo, en definitiva, hacemos frente a nuestros propios “fantasmas” hasta acabar aceptando que nos van a acompañar durante el resto del proceso para poder salir airosos del mismo.

En los relatos, las autoras tienen además la valentía de romper las barreras de lo “políticamente correcto” para escribir esas cosas que las familias no se suelen atrever a contar (a veces ni siquiera en  sus círculos más íntimos) porque duelen, por la vergüenza de reconocer las propias debilidades o por el miedo a lo que puedan opinar terceras personas u organismos y sus repercusiones.

Tras devorar y releer sus páginas varias veces creo que este libro se convierte en lectura casi obligada cuando hay un proyecto adoptivo. Las familias (y sus familiares) necesitan conocer esta información, estos testimonios, saber cuan tortuoso y maravilloso a la vez es el camino que tienen por delante.

Por último, se ponen negro sobre blanco los grandes retos que la Administración tiene aún pendiente afrontar. Temas como la integración en la escuela, el racismo, la sensibilidad para con las familias –muchas veces ninguneadas y maltratadas por el camino-, los sinsentidos judiciales… Si al menos una (¡solo una!) persona de la Administración entiende gracias a este libro un poco más a las familias adoptantes y cambia su perspectiva, las autoras podrán darse por satisfechas.

A vosotras, María, Inmaculada, Pilar, Mercedes y Loreto: gracias por desnudar vuestros sentimientos para permitirnos aprender y recorrer juntos este maravilloso camino.

Daniel Álvarez Santamaría. Presidente de Adopta2, Asociación de Familias Adoptantes de la Comunidad Valenciana.

Reseña Marga Muñiz Aguilar. Orientadora Educativa, Logopeda y Terapeuta

Cuando María me habló por primera vez de este libro era solamente un sueño, una ilusión que hacía años que albergaba en su corazón. Y lo hizo con tanta pasión que enseguida la animé a hacerlo realidad. Me dijo que lo había intentado alguna vez, pero que no había encontrado el eco adecuado. Recuerdo que le dije que no tenía que buscar fuera, sino dentro de ella misma, que la respuesta estaba siempre dentro de nosotros, aunque la mayoría de las veces intentamos encontrarla fuera. Y dicho y hecho, así es María, como decimos en el sur, de melón y “tajá” en mano. Buscó dentro de ella la fuerza y la energía para hacer realidad su sueño, y entonces encontró las compañeras de viaje que necesitaba. Porque su idea era reunir 4 madres que estuvieran dispuestas a emprender ese viaje con ella.
Y tengo que decir que no se trataba de un viaje fácil, porque había que re-andar un camino que había tenido un final feliz, pero que a veces había sido difícil, en otros momentos doloroso e, incluso, en alguna ocasión, lleno de impotencia y de frustraciones. Porque la adopción es un hecho feliz, pero que parte de una experiencia traumática para el menor (el abandono o la retirada de la custodia, la pérdida de su lengua y cultura de origen, etc.) y también, a veces, dolorosa para los adultos. Porque tienen que elaborar sus propios duelos (por la infertilidad, por el hijo biológico soñado, por la pareja, etc.) y porque las distintas administraciones que intervienen en los procesos de adopción, a veces, lo ponen bastante complicado.
En fin, que el viaje seguro que no habrá sido fácil para ninguna de las cinco, pero también es seguro que les habrá reportado muchas cosas buenas. A ellas y a sus hijos e hijas. A ellas, porque la escritura tiene un valor terapéutico muy profundo y esta experiencia les habrá servido para cerrar heridas, elaborar duelos, quizás inacabados, recordar momentos únicos, disfrutar del camino andado juntos, etc. Y para sus hijos y sus hijas porque, cuando en un futuro lo lean, conocerán de primera mano una parte muy importante de sus historias como familias, que no comenzaron como se suele contar, con un viaje en avión o con una visita a un centro de menores, sino que empezó muchos meses e incluso años antes de que se encontraran. Que ese famoso hilo rojo que une a las personas que tienen un destino común está a veces bastante enredado, pero que finalmente termina por unirlos.
Cualquier persona que tenga relación con el mundo de la adopción encontrará en este libro situaciones que seguramente también habrá vivido, o no. Porque su proceso fue más fácil o, sencillamente, diferente. Pero seguro que su lectura no le dejará indiferente. Y para aquellas personas que se acerquen a su lectura desde otras experiencias, seguro que les abrirá los ojos de la mente y del corazón para entender mejor una experiencia que si no se vive desde dentro, como cualquier otra, resulta difícil de entender.
Porque nuestros hijos e hijas se relacionan mayoritariamente con niños y niñas que no son adoptados. Y las familias con las que nosotros nos relacionamos tampoco lo son. Porque la mayoría de los profesionales que tienen contacto con ellos (profesoras y maestros, psicólogos, médicos, terapeutas, trabajadores sociales, técnicos de la administración, etc.) no son padres y madres adoptivos y la parentalidad adoptiva comparte muchas cosas con la parentalidad biológica, pero hay cuestiones que son específicas del hecho adoptivo y es importante que se conozca. Por eso, este libro puede también contribuir a lo que se conoce como cultura de la adopción, algo que todavía está en ciernes en nuestro país.
Así que, después de leerlo, sólo me queda decir: chicas, ¡Enhorabuena!

Marga Muñiz Aguilar. Orientadora Educativa, Logopeda y Terapeuta